La calidad de la entrevista empieza antes de sentarse
Si el equipo no ha definido qué necesita observar, cada entrevistador buscará algo distinto. Uno valorará experiencia, otro disponibilidad y otro una impresión difícil de explicar. El resultado será una colección de opiniones que no se pueden comparar.
Antes de entrevistar conviene acordar entre tres y cinco criterios vinculados al trabajo real. Cada criterio necesita una definición sencilla, señales observables y un nivel mínimo aceptable. Así, la estructura no limita la conversación: le da dirección.
Pregunta por hechos, no por declaraciones
Las preguntas hipotéticas invitan a construir la respuesta ideal. Las preguntas sobre experiencias concretas permiten explorar qué ocurrió de verdad: cuál era la situación, qué hizo la persona, por qué eligió esa opción y qué resultado obtuvo.
- Pide un ejemplo específico y reciente.
- Aclara qué responsabilidad tenía exactamente la persona.
- Profundiza en decisiones, dificultades y alternativas.
- Contrasta el resultado y lo que haría diferente ahora.
Compara con una escala común
Una ficha de evaluación breve evita que el recuerdo de la última respuesta domine toda la valoración. Para cada criterio, registra las evidencias observadas, las dudas pendientes y una puntuación cuyo significado haya sido definido previamente.
La puntuación no sustituye la deliberación. La hace visible. Dos entrevistadores pueden discrepar, pero la conversación cambia cuando ambos deben señalar los hechos que sostienen su conclusión.
Una recomendación útil explica qué sabemos, qué no sabemos y qué riesgo asumimos.
Entrega el informe cuando todavía permite actuar
La información pierde valor si llega cuando el candidato ya ha aceptado otra oferta o el responsable ha tomado una decisión por su cuenta. Por eso el cierre de la entrevista debe activar un flujo claro: síntesis, evidencias, recomendación, dudas y siguiente acción.
La IA puede ayudar a ordenar notas o comprobar que no falta ningún apartado, siempre con revisión humana. Lo importante es que el informe sea comparable, breve y accionable; no que parezca sofisticado.
Para llevarte
Cuatro ideas para aplicar mañana
- Define los criterios antes de entrevistar.
- Explora comportamientos pasados con ejemplos concretos.
- Registra evidencia y dudas, no solo una puntuación.
- Entrega una recomendación breve mientras aún se puede actuar.